Experiencia de sabor en El Bohío de Pepe Rodríguez

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Experiencia de sabor en El Bohío de Pepe Rodríguez

Todo el que haya leído alguna vez artículos de nuestra web o nos siga en Instagram sabe de nuestra pasión por la cocina. Tanto es así que se ha convertido en una parte inseparable de los viajes que hacemos: probar nuevos restaurantes, diferentes gastronomías y sabores increíbles es otro modo de viajar para nosotros. En nuestra escapada a Ávila y Toledo hicimos una parada en Illescas para conocer el famoso El Bohío de Pepe Rodríguez, nuestro primer restaurante de Estrella Michelín.

Después de los meses de encierro, la cancelación de varios planes y demás, teníamos claro que necesitábamos darnos un capricho. A esto se suman las ganas que desde hace varios años acumulamos por descubrir las propuestas culinarias de este tipo de sitios. Así que aprovechamos el viaje entre Toledo y Ávila para hacer una parada en Illescas y disfrutar de esta interesante experiencia que lleva el hecho de comer un paso más allá.

¿Por qué El Bohío de Pepe Rodríguez?

Tenemos la suerte de contar, en España, con más de 200 restaurantes destacados por la famosa guía Michelín como espacios de culto a la cocina. ¿Por qué nos decidimos entonces por El Bohío, de Pepe Rodríguez?

Son varios los motivos que nos llevaron a tomar esa decisión: en primer lugar, por una cuestión logística. Nuestro primer viaje iba a ser a pequeñas ciudades y optamos por las castellanas Toledo y Ávila. En ese sentido, pronto caímos con que Illescas debía estar cerca y que sería una buena oportunidad de visitar este restaurante.

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Y así es. De hecho, Illescas está a tan solo media hora de Toledo, así que el día que abandonábamos la ciudad, metimos las maletas al coche y nos dirigimos a este pequeño pueblo de 28.000 habitantes por el que estuvimos paseando un rato antes de comer ‘para abrir el apetito’.

El segundo motivo de nuestra elección es una cuestión de popularidad: el chef toledano forma parte del equipo de jueces del popular programa MasterChef, por lo que El Bohío de Pepe Rodríguez es un restaurante que suena, al que apetece ir por simpatía con el propio chef y que siempre había estado en nuestra lista de pendientes.

Por último, su concepto de cocina, que bebe directamente de la tradición más clásica, se nos antojaba sencillo de entender y comer en nuestra primera experiencia en un restaurante con Estrella Michelín. ¿Sería así realmente?

El Bohío: un restaurante con sabor cubano

El mismo Pepe Rodríguez ha explicado muchas veces que El Bohío, que hoy dirige junto con su hermano Diego, comenzó siendo una fonda fundada antes de la Guerra Civil por su abuela Valentina, de origen cubano. De hecho, el nombre del restaurante hace referencia a un tipo de construcción cubana muy humilde, lo que entronca directamente con el concepto de cocina del chef, que asegura hacer cocina manchega de vanguardia.

El local, recientemente reformado, apuesta por las líneas blancas y conceptuales. El espacio está especialmente pensado para que la cocina sea la real y única protagonista. El equipo de El Bohío ha imaginado el restaurante como un lienzo en blanco –solo ‘manchado’ por unos cojines que evocan al pasado cubano de la familia– sobre el que pintar un buen número de platos coloridos, estéticamente llamativos y, más allá de eso, llenos de genuino sabor.

Primeros minutos en El Bohío de Pepe Rodríguez

Debo reconocer que Ana y yo llegamos un poco ‘asustados’ a El Bohío. Aunque nos adaptamos a todas las circunstancias y lo mismo comemos en un restaurante de categoría que en una carnicería sucia en el centro de Fez, lo cierto es que era la primera vez que íbamos a un local con una propuesta de alta cocina.

Teníamos miedo de hacer un poco el ridículo, de no saber pedir el vino o de meter la pata comiéndonos algo que no fuese comestible, o algo similar. Afortunadamente, todo fue como la seda desde que entramos al restaurante. Nos sentaron en una coqueta mesa desde la que podíamos ver el trabajo en cocina. Pronto llegó uno de los camareros, que nos ofreció la carta del día.

Este tipo de restaurantes trabajan con un menú cerrado con una propuesta de platos pensada por el chef y su equipo. Fuimos un martes, y esos días El Bohío ofrece dos posibilidades: un menú degustación, más largo, compejo y caro; y un menú tradiciona, un poco más corto.

Mientras decidíamos, nos ofrecieron tomar un pequeño aperitivo si lo deseábamos. Nos apeteció beber un vermú rojo que ya nos hizo ver que la comida iba a ser un éxito: la bebida que nos ofrecieron fue realmente exquisita.

El menú de El Bohío de Pepe Rodríguez

Tras pensarlo un poco, optamos por probar el menú más largo. ¡Un día es un día! Compuesto por 16 platos distintos, el menú degustación ofrece un paseo por lo mejor de la cocina de Pepe Rodríguez, y platos como La pringá del cocido, berza y su caldo, el potaje de Kokotxa de bacalao o la Emulsión de setas, boniato, papada y cacahuete nos llamaban mucho la atención.

No queremos desvelar muchos detalles sobre la comida. Pensamos que este tipo de restaurantes son una experiencia en sí y que hay que dejarse sorprender. Pero sí que vamos a explicar un poco en qué consistió.

Unos bocaditos iniciales

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Emulsión de setas

El menú de El Bohío está pensado como una larga ‘comida de domingo‘. Esto quiere decir que el comensal empieza por los aperitivos hasta llegar al plato fuerte, postre y cafés. Todo esto, claro, matizado por la excelencia de una cocina de vanguardia delicada y que afina la puntería para lograr todo el sabor de un plato en una cucharada.

Así, las primeras propuestas son pequeños bocados con los que se puede probar una exquisita y original croqueta o un meterse todo un plato de lentejas a la boca en algo que cabe en dos dedos.

Después de los cuatro o cinco primeros snaks de bienvenida, comienzan los platos más grandes y complejos del menú.

Los platos principales del menú

De esta parte destacamos varios platos: la emulsión de setas, boniato, papada y cacahuete; los guisantes, caldo de cebolla, butifarra y anguila; la pringá del cocido, berza y su caldo y el potaje de Kokotxa de bacalao.

¿Esto quiere decir que el resto de platos no nos gustaron? ¡No! Todos nos parecieron maravillosos y, lo prometo, no dejamos ni las migas, pero es cierto es que ambos coincidimos en que estos fueron los más destacados de la comida. Probar diferentes texturas, sabores, presentaciones… ¡nos encantó!

Si hay que poner un pequeño punto negativo, y para ser completamente sinceros, el plato de calamar al ajillo no nos dijo mucho. Lo mismo nos pasó con uno de los postres, la esponja helada de coco, que nos pareció demasiado dura, grande y difícil de comer. 

El menú se cierra con unas pequeñísimas pastas en las que, de nuevo, el chef sorprende por poder concentrar todo el sabor tradicional en el espacio de una uña: probamos una torrija, un merengue de vainilla y un macarrón de mango y coco, entre otros, que pusieron la nota más dulce a esta aventura.

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Ciervo asado
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Potaje de Kokotxa

¿Cuánto cuesta El Bohío de Pepe Rodríguez?

Después de nuestra experiencia, lo que más nos han preguntado familiares y amigos es cuánto cuesta la comida en El Bohío de Pepe Rodríguez.

Los restaurantes de alta cocina tienen fama de costar un ojo de la cara. Y es cierto que el coste es elevado, pero hay que ponerlo en contexto: ¿qué cuesta un paseo en globo por Segovia? ¿Cuánto hay que pagar por hacer un paseo en avioneta desde Ávila?

Pensamos que el hecho de que algo sea caro o barato depende del gusto y el deseo de la persona por vivir esa experiencia. Para nosotros pasar tres horas disfrutando de platos maravillosos es mucho más llamativo que esas otras dos experiencias —aunque no son excluyentes, claro—.

Aún así, nos tomamos nuestra visita a El Bohío de Pepe Rodríguez como algo excepcional: no creemos que el viajero medio pueda dedicarse a visitar Estrellas Michelín en cada escapada, pero para los que disfruten de la comida, es un capricho que darse una vez al año.

El coste total de nuestra comida se situó en torno a los 320 euros. A los 135 del menú, hubo que sumar los vinos, el vermú y el servicio de pan. Y nos sentimos contentos de cada uno de los euros que pagamos por disfrutar de esta experiencia que nos ha abierto la puerta a un nuevo mundo: el de la cocina de vanguardia.

Carlo Velpu
deviajeconblog@gmail.com

Viajero empedernido, amante de todas las culturas y adicto a la aventura. En este blog quiero mostrar destinos, tours e ideas para disfrutar de cualquier ruta.

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